Agrupación Stma. Virgen de la Soledad

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PROCESION DE LA VERACRUZ Y SOLEDAD DE LA VIRGEN | IMAGEN | TRONO | TERCIO | PORTAPASOS | ITINERARIO
LAS CORONAS DE LA SOLEDAD | LA JOYA | EL CAMINO HACIA LA CORONACION | ACTOS PREVIOS | LA CORONACION
75 ANIVERSARIO FUNDACIONAL | COMISIÓN ORGANIZADORA | PREGÓN | ACTOS CONMEMORATIVOS
 
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Palabras de presentación del acto y del Pregonero,
pronunciadas por la Maestra de Ceremonias, Doña María del Carmen Martínez Navarro
Iniciamos los actos de la celebración del 75 aniversario de la Agrupación de la Santísima Virgen de la Soledad, y que mejor manera de hacerlo que con un pregón.
Y tenemos un pregonero de categoría.
Él es marrajo.
No nos sorprendería si no fuera porqué nació en el seno de una familia california, como california es su familia política. Él se hizo "Marrajo" por convicción. Un grupo de jóvenes, en la Universidad de Murcia pretendían formar una Agrupación compuesta por estudiantes, y desde entonces, pertenece a la Agrupación de los Estudiantes (Cristo de Medinaceli - Santas Mujeres), siendo uno de los cinco miembros fundadores que aún permanece en la Directiva.
Es Consiliario de la Cofradía Marraja desde 1985, otorgándole un año después, el grado de Comisario General, siendo Hermano Mayor D. José Luis Meseguer Jorquera.
Tras ser designado Hermano Mayor de la Cofradía D. Pedro Ferrández Flores, fue ratificado en el cargo de Vicesecretario General, labor que desempeña hasta el año 1994, en que, por motivos profesionales, tuvo que desplazarse a Madrid durante dos años. Allí participó, junto a otros hermanos marrajos, en la reinstauración de la Congregación de la Stma. Virgen de la Caridad de Madrid.
De regreso a Cartagena, y siendo ya Hermano Mayor D. José Miguel Méndez Martínez, fue nombrado Cronista Oficial de la Cofradía Marraja, en la Junta de Mesa celebrada el 10 de octubre de 1997, cargo que sigue ostentando en la actualidad.Dicen de él, los que bien lo conocen, que su profesión es ser procesionista, y su trabajo lo realiza para poder vivir.
Escribe, y escribe siempre de madrugada, quitándole horas al sueño.
Es colaborador habitual en distintas publicaciones y revistas que, durante la época Cuaresmal, editan las Agrupaciones Marrajas, las Californias, las del Resucitado, y otras revistas independientes de índole procesionista. Dentro de las publicaciones marrajas destacan sus aportaciones a los libros de "La Lanzada", "Stma. Virgen de la Piedad", "Santo Amor de San Juan en la Soledad de la Virgen", y "Dulce peso de la Dolorosa".
Entre sus distinciones figuran el nombramiento de Hermano de honor de la Agrupación de "Santa María Magdalena", en 1.992; Hermano de honor de la Agrupación california de "San Pedro Apóstol", en 1.993; y Tribuno de honor de la Agrupación de Soldados Romanos, marraja, en el año 1.994.
El vínculo personal con nuestra Agrupación se inicia con el nombramiento de Madrina de Tercio de la Stma. Virgen Dolorosa en el año 2.001, a su hija Rocío, momento en el que pasó a formar parte de la familia de "la Virgen".
Ya ha ejercido como pregonero, lo fue de la Cruz de Mayo marraja en 1.998, y de la Llamada literaria, en 1.999.
En el ámbito profesional es Licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia.
Hasta el mes de marzo del pasado año, desempeñó el cargo de Jefe de la Unidad de Asuntos Económicos y Presupuestarios de la Universidad Politécnica de Cartagena, y, en la actualidad, una vez concluida la excedencia que en su momento solicitó, es Jefe de la Intervención Delegada del Ministerio de Defensa en Cartagena, con la categoría de Teniente Coronel.
Y, sin más preámbulo, es un honor para quien les habla, presentarles a Don Ginés Fernández Garrido.
Pregón, pronunciado por Don Ginés Fernández Garrido, Cronista Oficial de la Cofradía Marraja

Ilmo. Sr. Hermano Mayor
Nazarena Mayor de la Semana Santa
Capellán de la Cofradía
Presidente y junta directiva de la Agrupación
Junta de Damas
Madrina, Nazarenos, Penitentes, Portapasos
Amigos todos

¡Los marrajos estamos de enhorabuena!

Una de las Agrupaciones que conforman nuestra Cofradía celebra una efeméride que jamás olvidaremos cuantos tenemos la dicha de compartir, con la AGRUPACIÓN DE LA STMA. VIRGEN, estos felices momentos que resumen una impresionante y excepcional trayectoria labrada a lo largo de 75 años. Un período de tiempo que supone casi toda una vida para los humanos y que, sin embargo, para esta querida Agrupación marraja supone una nueva dimensión en el tiempo.

Hoy es una fiesta: una fiesta de cumpleaños y estamos congregados aquí, precisamente, para celebrar el transcurso de un maravilloso período de tiempo para los marrajos, para los procesionistas y para la Semana Santa de Cartagena. Por eso hoy, al celebrar el 75 Aniversario fundacional, tenemos que alegrarnos por el tiempo pasado y por el que ha de venir.

Un filosofo griego, CRISIPO, figura destacada del estoicismo comentaba, sin embargo, que el pasado ya no es, el futuro todavía no es, solo es el presente el único tiempo real. No obstante, no es así como lo vivimos. Muy al contrario, solo tomamos conciencia del tiempo porque recordamos el pasado, porque anticipamos el futuro.

Hay quienes prefieren vivir del recuerdo; quedarse siempre en la evocación nostálgica del ayer; son personas que se detienen, que la vida se les para. NO, no es así para los componentes de la Agrupación de la Stma. Virgen, como tampoco de los que hoy estamos aquí y soñamos cada día con un mundo mejor que vendrá después.

Hoy celebramos un acto de alegría, de júbilo muy especial, porque la Agrupación de la Stma. Virgen lleva 75 años en Cartagena, desfilando por sus calles, demostrando el marrajismo que atesora pero, sobre todo, ensalzando a MARÍA y pregonando a los cuatro vientos que a quien procesionan es a la MADRE DE DIOS, a NUESTRA MADRE, a una Virgen muy niña que no entendía bien de qué manera tenía que recoger en sus manos al hermoso trozo de Dios que se le había confiado milagrosamente... ¿o sí lo sabía? ¡claro que lo sabía! MARÍA tomó la decisión de ir a visitar a su prima que esperaba un hijo, conocía los detalles de la maternidad y sabía con qué manos tenía que coger al hijo, con qué labios tenía que besarlo y con qué boca le debía cantar las nanas. No con otra boca que con las que había cantado el MAGNÍFICAT cuando escuchó de labios de Isabel la alabanza mas perfecta: “BENDITA TÚ ENTRE LAS MUJERES Y BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE”.

MARÍA sabía que el HIJO no se le podía romper a Ella cuando naciera. El Hijo tenía que crecer hermoso, el mas hermoso de los hijos de los hombres, hasta el momento en que, en el designio del Padre, llegara la hora de que empezaran a romperlo los demás. Ese era su destino y MARÍA empezaba a conocerlo.

Por eso hoy estamos haciendo historia: historia de Cartagena, historia de la Cofradía Marraja e historia en una de las tradiciones más bellas y populares de esta bendita tierra de La Caridad. Como Cronista de la Cofradía no quería perder estas dos dimensiones de la efeméride que celebramos: la memoria y la historia. Si la segunda recoge el dato importante, trascendente, aunque en ocasiones frío y distante, yo quisiera hoy traer también la memoria viva, la anécdota simpática y tierna, las emociones contenidas, las sensaciones experimentadas.

José María Pemán, ese gaditano de gracejo y tronío, de vuelo frívolo y brillante por la vida y la literatura, tenía siempre sobre la mesa de su despacho un crucifijo; era un hombre de fe fija y austera. Decía en ocasiones: “para esto de escribir no hay mas que un secreto: ser fiel a unas pocas cosas, muy pocas, pero muy fiel, y reírse de todo lo demás”. Esas pocas cosas eran para él la Religión y la Monarquía.

Queridos amigos. Este pregonero que os habla también es fiel, quizá a mas cosas que Pemán, pero muy fiel y una de estas es, sin duda, la Semana Santa de Cartagena y, dentro de ella, la Cofradía Marraja y sus bellísimos e impresionantes desfiles procesionales.... y también os diré que los almanaques que me habéis hecho llegar de NUESTRA MADRE, resaltando los actos litúrgicos con que la honráis, me acompañan en mi cartera durante todo el año.

Estar aquí para intentar poner la primera piedra de ese camino maravilloso que habéis preparado, lleno de ilusión, salpicado de múltiples actos que dentro de breves momentos daréis a conocer, es un privilegio que desde luego no merezco habiendo como hay plumas ágiles y más fáciles que la de este pregonero que os agradece de todo corazón la confianza que le habéis depositado. Estar aquí en este estrado, después de escuchar las palabras de la guapa y gentil Mª Carmen, que con soltura y simpatía va desgranando la secuencia de los actos que estamos viviendo, me produce una grandísima alegría no exenta de responsabilidad, porque voy a pregonar a mi Virgen, a mi Virgen Marraja, que es la vuestra, y ello nos va a hacer a todos restaurar la impronta de cristianos que llevamos dentro, pues estoy seguro que todos los que aquí nos encontramos COMPARTIMOS AMOR HACIA NUESTRA MADRE.... Y LA VIRGEN NOS MIRARÁ BENEVOLENTE.

Hace unos días dejamos la Navidad, ¡qué hermoso regalo! A veces la vida nos da tantas cosas valiosas, maravillosas, y son gratis. Permitirme que os cuente un bonito cuento navideño...

En cierta ocasión un hombre castigó a su niña pequeña de 3 años por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado. El dinero era escaso en esos días, por lo que explotó en furia cuando vio a la niña tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad. Mas sin embargo, la niña le llevó el regalo a su padre al día siguiente y dijo: esto es para ti, papito. El se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía. Le volvió a gritar diciendo: ¿es que no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo dentro? La pequeñita miró arriba con lágrimas en los ojos y dijo: oh, papito, no está vacía, yo soplé besos dentro de la caja. Todos para ti, papi. El padre se sintió morir, puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que le perdonara. Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y siempre que se sentía derrumbado, tomaba de la caja un beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.

Nos hemos parado a pensar, todos los que aquí nos encontramos, ¿quién puede ser en el seno de nuestras familias, la que ha llenado de amor incondicional y besos ese recipiente dorado que hemos recibido? creo que todos coincidimos: NUESTRA MADRE.

Las madres nos trajeron al mundo; nos proporcionaban cariño y protección cuando éramos pequeños; nos daban de comer cuando teníamos hambre o nos abrigaban cuando teníamos frío. Nos aconsejaban en nuestros titubeos, nos solucionaban los problemas, nos abrían su corazón cuando recurrimos a ellas.... ¡qué no hace una madre por su hijo!. Por eso, queridos amigos, somos devotos de la Virgen. Le profesamos una devoción tierna, llena de confianza en la Stma. Virgen, como la del niño en su cariñosa madre. Esta devoción nos hace recurrir a MARÍA en todas las necesidades de alma y cuerpo; en todos los tiempos, lugares y cosas con gran sencillez, confianza y ternura:

En las dudas, para que nos ilumine.
En los extravíos, para volver al buen camino.
En las tentaciones, para que nos sostenga.
En las debilidades, para que nos fortifique.
En las caídas, para que nos levante.
En los desalientos, para que nos infunda nuevos ánimos.
En los escrúpulos, para que los disipe.
En las cruces, trabajos y contratiempos de la vida, para que nos consuele.

Y MADRE es para todos nosotros, MARÍA. ESA DONCELLA MAS PURA QUE LA LUZ DE LA AURORA, MAS HERMOSA QUE LOS MISMOS ANGELES. LA BENDITA ENTRE TODAS LAS MUJERES. LA FLOR MAS BELLA QUE HA PRODUCIDO LA TIERRA.

No era alta, aunque rebasando una estatura media. El fino óvalo de la cara, ligeramente bronceado por el sol, tenía el color de una espiga dorada. Sus ojos eran verdes, las cejas negras y finamente arqueadas; la nariz aquilina y perfecta, los labios sonrosados, las manos y los dedos largos y delicados. Pero su mayor encanto era una belleza interior imperecedera e indescriptible. Era la más seductora de las mujeres por ser la más casta y la más santa de las hijas de Eva, como decía San Epifanio.

De pronto, el pobre aposento de la Virgen María se inundó de luz. Luz tan suave, tan viva y refulgente que eclipsaba la del sol matutino que bañaba Nazaret. DIOS TE SALVE, LLENA DE GRACIA. EL SEÑOR ES CONTIGO.... NO TEMAS MARÍA PORQUE HAS HALLADO GRACIA DELANTE DE DIOS Y CONCEBIRÁS EN TU SENO Y DARÁS A LUZ UN HIJO, A QUIEN PONDRÁS POR NOMBRE JESÚS.

MARÍA escuchaba las palabras del ángel. Una luz interior, al mismo tiempo, ilumina toda su alma. El porvenir suyo y el de su Hijo se le hacen patentes por una revelación divina, y sin vacilar un momento se rinde a la voluntad de Dios. Llena de fe y de amor, inclinada profundamente, tal como ha sabido sorprenderla el pincel de Fray Angélico, exclama en actitud de adoración: HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR, HÁGASE EN MI SEGÚN TU PALABRA.

Todos los títulos y grandezas de MARÍA arrancan del hecho colosal de su MATERNIDAD DIVINA. MARÍA ES INMACULADA, LLENA DE GRACIA, CORREDENTORA DE LA HUMANIDAD. SUBIÓ EN CUERPO Y ALMA AL CIELO PARA SER ALLÍ LA REINA DE CIELOS Y TIERRA Y LA MEDIADORA UNIVERSAL DE TODAS LAS GRACIAS... PORQUE ES LA MADRE DE DIOS.

La maternidad divina la coloca a tal altura, tan por encima de todas las criaturas que Santo Tomás de Aquino, tan sobrio y discreto en sus afirmaciones, no duda en calificar su dignidad de “en cierto modo infinita”. Y su gran comentarista el Cardenal Cayetano dice que “María alcanza los límites de la divinidad”.

San Luís María Grignión de Montfort hace unos razonamientos sobre el secreto de MARÍA. Habla de la necesidad de santificarse por medio de MARÍA...¿por qué?
Porque es voluntad de Dios que nos santifiquemos.
Para santificarse hay que practicar las virtudes.
Para practicar la virtud necesitamos la gracia de Dios.
Para hallar la gracia de Dios hay que hallar a MARÍA.

¿Por qué así?

Porque solo MARÍA ha hallado gracia delante de Dios, ya para sí, ya para todos y cada uno de los hombres en particular.
Porque MARÍA dio el ser y la vida al Autor de la gracia.
Porque Dios la ha escogido como tesorera, administradora y dispensadora de todas las gracias.
Porque así como en el orden de la naturaleza ha de tener el niño padre y madre, así en el orden de la gracia para tener a Dios por Padre es menester tener a MARÍA por Madre.
Porque el Espíritu Santo se desposó con MARÍA y en Ella, por Ella y de Ella formó su obra maestra, el Verbo encarnado, JESUCRISTO.
Porque, como dice San Agustín, en este mundo los predestinados están encerrados en el seno de MARÍA y no salen a la luz hasta que esa buena Madre les conduce a la vida eterna.
Porque MARÍA es el paraíso de Dios y su mundo inefable, donde el Hijo de Dios entró para hacer maravillas, para guardarle y tener en Él sus complacencias.

De dos maneras puede un escultor sacar al natural una estatua o retrato: labrándola en materia dura o vaciándola en un molde. El primer procedimiento es largo, difícil, expuesto a peligros; un golpe mal dado de cincel o de martillo basta, a veces, para echarlo todo a perder. Pronto, fácil y suave es el segundo, casi sin trabajo, con tal de que el molde sea perfecto y que represente al natural la figura; con tal de que la materia de que nos servimos sea manejable y de ningún modo resista a la mano. EL GRAN MOLDE DE DIOS ES MARÍA.

PARA ENTRAR EN LOS PLANES DE DIOS HAY QUE TENER, PUES, UNA DEVOCION ENTRAÑABLE A MARÍA. ELLA NOS CONDUCIRÁ A JESÚS POR EL CAMINO MAS FACIL, MAS CORTO, MAS PERFECTO Y MAS SEGURO.

Queridos amigos, os he hablado de la figura de MARÍA, os he enternecido con un bello cuento navideño. Cambiemos por un momento la mentalidad. Hagamos abstracción del tiempo e imaginemos que ya está colocada la rampa en la Iglesia de Santa María de Gracia. Trasladémonos a ese período del año que el cartagenero vive de una manera especial; que espera con inusitada ilusión....

Remontémonos al 2 de febrero de 1904, fecha en que el Papa Pío X en su Encíclica AD DIEM ILLUM dice que MARÍA es la Medianera Todopoderosa y la Reconciliadora de toda la tierra cerca de su Hijo Unigénito. La llama la “REPARADORA DEL MUNDO CAÍDO”, siendo consagrado este título para siempre por la festividad de MARÍA MEDIANERA , instituida el 21 de enero de 1921.

Qué cerca estamos, hermanos marrajos, de ese 15 de marzo de 1928 en que se funda la Agrupación de la Stma. “Virgen de La Soledad”. Muchos avatares tuvo que afrontar y soportar hasta que, con la actual imagen que tallara José Capuz, desfila por las calles de Cartagena en la Semana Santa de 1943, impresionando a la ciudad, a los cofrades y a sus devotos. Solo Capuz sabía plasmar todos los rasgos de la Stma. Virgen con todo el acierto posible, destacando por encima de todo sus manos, extendidas casi a la altura del rostro, vueltas las palmas hacia el cielo, con los finos y separados dedos vibrantes de dolor. Sin duda, manos expresivas que se unían a su majestuoso rostro de mujer, radiante de amor y dulzura.

Y así, año tras año, la Agrupación ha ido dejando y mostrando su impronta de seriedad, dinamismo y efectividad.

Cartagena, ciudad acogedora, luz de contrastes, encuadre de plazas, calles, castillos, bañada por el azul y claro Mediterráneo que bordea sus costas, historia viva de recuerdos y vivencias, Patria de los cuatro Santos, vivió un día esplendoroso junto a las aguas de su puerto, inundando de claridades todo el amor mariano que sus habitantes tienen.

Ocurrió en la tarde del 7 de mayo de 1995. El mes de las flores; el mes de MARÍA. ¡Se cumplió un gran sueño! Esa lluviosa tarde los cartageneros, los marrajos, todos al unísono renovaron su fe en el emotivo acto de devoción mariana. Arduo trabajo el que se desarrolló hasta llegar al momento cumbre. De eso saben, y mucho, los por aquel entonces Hermano Mayor Marrajo Pedro Ferrández y Ángel García Bravo, presidente de la Agrupación, así como el Capellán de la Cofradía California Rvdo. D. Pedro Casanova Alarcón, pero también una persona hacia la que hoy quisiera tener un recuerdo especial, el Rvdo. D. Antonio Pérez Madrid, cuyo delicado estado de salud le impide estar aquí con nosotros.

Para todos los que hicisteis posible ese sueño, la gratitud de este pregonero que, como marrajo, se siente orgulloso de formar parte de una gran familia cofrade en la que vosotros, miembros de la Agrupación de la Stma. Virgen, brilláis con luz propia.

En la Plaza de los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba estaba la Stma. Virgen de la SOLEDAD. NUESTRA SOLEDAD. LA MADRE DE LOS MARRAJOS. SOLEDAD VENERADA Y CORONADA. Corona de cariño y de ilusión de tus hijos e hijas que te quieren reina y te ofrecen sus almas. Que quieren que las estrellas formen orlas de luz y nácar y los luceros tejan diademas irisadas.

Si, VIRGEN DE LA SOLEDAD, eres para los Marrajos nuestra Reina coronada. Eres
“Reina de los ángeles”, porque tu misión es superior a la de ellos por tu plenitud de gracia y de gloria. Como dice Justino de Miechow, si los ángeles sirvieron a nuestro Señor, cuánto mas lo hizo MARÍA.

“Reina de los patriarcas”, porque tu intimidad con Dios superaba con mucho a la que tuvieron Abel, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José. El acto más heroico de Abraham fue aquel por el que se aprestó a inmolar a su hijo Isaac, el hijo de la promesa. Con mayor mérito MARÍA ofrece a su Hijo, que le era incomparablemente mas querido que su propia vida, y no vino un ángel del cielo, como para Isaac, a impedir la inmolación cruenta de Jesús en la Cruz.

“Reina de los profetas”, pues no solo predijiste el futuro cuando cantabas en el MAGNÍFICAT “todas las naciones me llamaran bienaventurada”, sino que los profetas que anunciaron el misterio de la Encarnación hablaron de Ti.

“Reina de los Apóstoles”, de los 12 Apóstoles escogidos por el Salvador para predicar el Evangelio y fundar la Iglesia naciente.

“Reina de los mártires”. Martirio del corazón predicho por el anciano Simeón: una espada de dolor atravesará tu alma. Todos los golpes que recibía su Hijo, flagelado, coronado de espinas y crucificado, los recibía Ella misma, pues era una con Él por la profundidad de su amor. Como decía Bossuet “bastó una sola Cruz para que ambos fuesen mártires”.

“Reina de los confesores”, porque eres la Reina de todos los que confiesan la fe en Cristo, porque Ella misma la confesó mas que nadie desde la Anunciación hasta la muerte de Jesús y luego hasta la Asunción.

“Reina de la vírgenes”, “Reina de la paz”... de la que tan necesitados estamos en estos momentos.

Y Reina de las DAMAS de tu Agrupación. Una Junta que es orgullo de la Agrupación, de la Cofradía y de Cartagena entera. Mujeres sencillas, trabajadoras, afables, luchadoras, que no les importa reducir tiempo con su familia con tal de agradarte, acompañarte, servirte. Si los ángeles son los mensajeros de Dios, vosotras tenéis el privilegio de ser las primeras receptoras de ese maravilloso mensaje que, a través de MARÍA, nuestro NAZARENO quiere para la Cofradía. Mensaje de cariño, de hermandad, de fraternidad, de unión, de amor, y vosotras lo sabéis interpretar, como mujeres que sois, demostrándolo con la incansable labor en la Casa Hogar “Betania”, donde lleváis la alegría a unas personas mayores que se sienten arropadas en su última etapa de la vida; con esas exposiciones y rastrillos artesanales tendentes a engrandecer a la Virgen y mostrar la solidaridad con las personas necesitadas.

Vosotras sabéis perfectamente que la belleza de MARÍA está en la fe, en la oración, en la obediencia, en la humildad, en la ternura, en la servicialidad, en la esperanza, en la valentía y en el amor... y todas esas exigencias las compartís con la devoción hacia Ella.

Cuantas veces le habéis expresado a vuestra Madre, en ese rato que os encontráis a solas con Ella, preparándola para la salida procesional, el gozo que encerráis dentro. Solo con mirarla, le estáis diciendo con amor VIRGENCICA ¡QUÉ GUAPA ESTÁS!. Sabes que a cada hora, en todo instante, buscamos tu luz en medio de nuestra aflicción; por eso eres argumento de esperanza y señal de salvación, MARÍA. Miramos tu perfil y tu semblanza, y la luz de tus ojos ¡que alegría, que belleza y que fuerza!.

Eres de un Dios hechura y semejanza, un mar, un monte que nadie alcanza, pero ofreces sonrisa y cercanía. Y vosotras estáis a su lado.

VIRGEN DE LA SOLEDAD, nos liberas del miedo y la tristeza, curas nuestras heridas y desencantos, pañuelo para todos nuestros llantos; eres magia, salud y fortaleza. Señora de la luz, llena de estrellas, dirige nuestros pasos tras tus huellas.

VIRGEN DE LA SOLEDAD, has llorado tanto que tu rostro entristecido es reflejo de tu corazón herido. NO QUEREMOS DEJARTE SOLA. Todos queremos rodearte, acompañarte, darte cariño como buenos hijos y mitigar tu dolor...

¡Ay dolor, dolor, dolor
por mi Hijo y mi Señor!
Señora, Santa María,
déjame llorar contigo
pues muere Dios y mi amigo
y muerta está mi alegría.

Dolor que la ciudad lleva y, también, esos portapasos que bajo el trono te pasean orgullosos por las calles de Cartagena.

Agradecido os estoy, queridos amigos, por aceptar mi presencia entre vosotros en el cortejo del Santo Entierro de nuestro Señor, al que me incorporaba finalizadas las retransmisiones televisivas, no olvidando jamás que fue precisamente con vosotros, en la noche del Viernes Santo del año 2000, cuando mi hija Rocío, a la que siempre inculqué sentimientos de cariño y amor hacia nuestra Semana Santa, vistió por primera vez el traje, desfilando delante de la Virgen, como madrina del tercio de penitentes.

Esa noche, os confieso, la emoción nos embargaba. Un nudo atenazaba mi garganta y alguna que otra lagrimica pude apreciar en su sincera mirada. Lágrimas que no impidieron a quien os habla presenciar ese “encuentro” maravilloso, que no pudo realizarse en la madrugada, y que dejó plasmado en los anales de nuestra Cofradía ese abrazo solidario y sentido de unos portapasos que, finalizando el recorrido, se fundían con otros hermanos que ni siquiera habían iniciado marcha, en un año en que conmemoraban su 25 aniversario fundacional; que habían abierto de par en par las puertas del Museo de Semana Santa exponiendo con alegría un patrimonio que, en la aciaga madrugada del año pasado, no pudieron mostrar.

Sí, erais vosotros, hermanos portapasos de la DOLOROSA.

En esa madrugada cartagenera que se vive con auténtica pasión, resalta la figura sencilla de MARÍA DOLOROSA, azul y blanco sobre trono repleto de olorosas flores. La primera gran amiga de Jesús a todo lo largo de su vida y también en la Pasión. Su “encuentro” en la calle de la Amargura con su Hijo el Nazareno, camino de consumar la inmolación de su pobre e inocente cuerpo, ya bastante maltratado. Su presencia junto a la Cruz... y esto, aunque por una parte le hizo sufrir mas viendo sufrir a su Madre, por otra su presencia le sirvió de indecible consuelo; su presencia y su fidelidad, a Él y a su Obra.

La Virgen fiel, la asociada, la corredentora, la que nunca falló, la siempre dispuesta al querer de Dios aún en medio de los mayores martirios. Allí estaba la Virgen con todo su amor de Madre, compensando y deshaciendo en el corazón del Hijo todos los odios y rencores de sus enemigos. Simplemente, el poderse mirar mutuamente fue gran consuelo.

La participación de MARÍA en la inmolación y en la oblación de Jesús, sacerdote y víctima, no podía expresarse mejor que en el STABAT del franciscano JACOPONE DE TODI:

¡Oh Madre, fuente del amor!
Hazme sentir la violencia de tu dolor,
para que llore contigo.
Haz que mi corazón arda
amando a Cristo, mi Dios,
para que así le agrade.
Haz que lleve la muerte de Cristo,
hazme compartir su Pasión,
y que venere sus llagas.
Haz que, herido con sus heridas,
quede embriagado con la Cruz
y con la sangre de tu Hijo.
Haz que, contigo, llore piadosamente,
y duela con el Crucificado mientras viva.
Quiero estar contigo junto a la Cruz,
y asociarme contigo
y unirme en tu llanto.

Porque eres hija del llanto, de tantas mujeres bellas... por eso, Madre, tu encanto; por su pena y su quebranto tus flores y tus estrellas.

MARÍA está cerca de la Cruz, con qué ojos mira a su Hijo ensangrentado, cubierto de heridas. Esta visión es causa de muerte; si se aproxima al altar es porque quiere ser inmolada y allí, en efecto, siente el golpe de la espada que, según la profecía del buen Simeón, debía abrir su corazón maternal con tan crueles heridas.

¿Fue abatida por el dolor? ¿la postró por tierra desfallecida? al contrario, STABAT JUXTA CRUCEM, estaba de pié junto a la Cruz. No, la espada que atravesó su corazón no pudo disminuir sus fuerzas: la constancia y la aflicción van al unísono y su constancia testifica por su firmeza que no estaba menos sumisa que afligida.

Qué queda, pues, cristiano, sino que su Hijo amado, que le hizo sentir sus sufrimientos e imitar su resignación, le comunique también su fecundidad. Con este pensamiento le da por hijo a San Juan: “Mulier, ecce filius tuus”. Oh, mujer que sufrís conmigo, sed eficaz también conmigo, sed la madre de mis hijos, os los entrego sin reserva en la persona de este único discípulo; yo los engendro con mis dolores y, como gustáis la amargura, poseeréis también su eficacia y vuestra aflicción os hará fecunda.

MARÍA CORREDENTORA nos engendró al pié de la Cruz por el mayor acto de fe, de esperanza y de amor que podía hacer en tal momento. Se puede incluso decir que se trata del mayor acto de fe que jamás haya existido. En aquella hora de oscuridad, en esa hora de las tinieblas, cuando la misma fe de los Apóstoles parecía vacilar, cuando nuestro NAZARENO parece totalmente vencido y su obra reducida a la nada, cuando el Cielo parece no responder a sus súplicas, MARÍA no cesa un solo instante de creer que su Hijo es el salvador de la humanidad y que en tres días resucitará tal y como lo había anunciado. Cuando pronuncia sus últimas palabras “Todo se ha consumado”, La Virgen comprende en la plenitud de su fe que la obra de la salvación se ha cumplido mediante la más dolorosa inmolación.

Por tus dolores
Cartagena entera al Lago te acompaña.
Te mecen tus portapasos
y el capataz que los manda,
con cariño y esmero,
da la orden de alzar:
otra vez, corazón
¡vamos con Ella al Cielo!

Quien de los aquí reunidos no ha presenciado el “Encuentro”. Quien de los aquí reunidos no ha palpado, no se ha visto involucrado en ese gesto de amor que envuelve a Cartagena en el mágico despuntar del alba. Quien no se ha atrevido a decirle al NAZARENO...
“queremos nacer, crecer y madurar en la fe al lado de MARÍA. Como tú”.
“queremos transformar el mundo y sus estructuras, con amor de hermanos, al lado de la Madre. Como tú“.
“queremos morir y resucitar contigo sabiendo que MARÍA, nuestra Madre y Señora DOLOROSA, estará siempre al pié de nuestra Cruz”.

Como lo estás tú, MADRE DE LA SOLEDAD DE LOS POBRES. Eres Madre de Misericordia. La Stma. Virgen nos hace comprender que Dios, por pura misericordia, a menudo nos da más de lo necesario; más de lo que en justicia nos debe dar; nos muestra que a menudo nos da más de lo que merecemos.

MARÍA, en tu soledad, eres Madre de Misericordia porque eres “salud de los enfermos”, “refugio de los pecadores”, “consuelo de los afligidos” y “auxilio de los cristianos”, porque el auxilio es la consecuencia del amor y MARÍA tiene la plenitud consumada de la caridad. San Bernardo, en su segunda homilía sobre el “Missus est”, exhortaba así: “Si el viento de la tentación se levanta contra ti, si el torrente de las turbaciones quiere arrastrarte, mira la estrella, invoca a MARÍA. Si te zarandean los embates del orgullo y de la ambición, de la maledicencia y de la envidia para engullirte en sus torbellinos, mira la estrella, invoca a la Madre de Dios. Si la cólera, la avaricia o los furores de la concupiscencia se apoderan de la frágil embarcación de tu alma y amenazan con asolarla, vuelve tu mirada hacia MARÍA”.

Eso hacemos los marrajos, volver nuestra mirada a esa Madre que junto a los barcos del puerto pesquero de Santa Lucía, en plena Lonja de Pescado, elevamos nuestra plegaria pidiéndole que su clemencia nos dé consuelo y le clamamos ¡Salve!... porque eres Iris de eterna ventura; porque eres Fénix de hermosura; porque eres estrella de los mares.

Por todo ello

Gracias, MARÍA, por ser llena de gracia.
Gracias, MARÍA, por ser Inmaculada.
Gracias, MARÍA, por ser pobre y humilde.
Gracias, MARÍA, por ser virgen fecunda.
Gracias, MARÍA, por ser mujer del Sí.
Gracias, MARÍA, porque has creído.
Gracias, MARÍA, porque has guardado.
Gracias, MARÍA, por ser Madre del Verbo.
Gracias, MARÍA, por hacerme sentir devoto tuyo.
Gracias, MARÍA, por estos 75 años de vida.
GRACIAS SOLEDAD, DOLOROSA, SOLEDAD DE LOS POBRES, por permitirnos que desde la Cofradía Marraja os elevemos nuestras oraciones y súplicas. Por permitirnos que os lancemos besos como los de la niña del cuento navideño.

A todos los que habéis hecho posible esta realidad, este pregonero os felicita de todo corazón. A vosotros, NAZARENOS, porque dais esa nota colorista, sencilla y simpática en todos los cortejos de nuestra Cofradía, a solas con vuestra Cruz, acompañando a la Madre de vuestros amores. A vosotros, TERCIOS DE PENITENTES, que escoltáis a MARÍA, la DULCE SEÑORA MARRAJA, con rítmico y acompasado caminar, cabeceando al unísono el hachote que portáis entre vuestras manos, como dando a entender que sois uno en el amor a MARÍA, que sois uno en el cariño hacia la Madre. A vosotros, PORTAPASOS, que con orgullo soportáis dulce peso en la madrugada, tristeza y aflicción en un cortejo fúnebre que da paso a la reflexión y el recogimiento en la última noche marraja. Portáis sobre vuestros hombros tres joyas muy preciadas. Tres advocaciones de nuestra MADRE MARRAJA. Tres imágenes salidas de la destreza y manos artesanas de Salzillo, Capúz y González Moreno.

Sería imposible mencionar los nombres de las personas que a lo largo de estos años han contribuido al engrandecimiento de esta querida Agrupación. A todos deseo dedicar mi recuerdo y homenaje de respeto, especialmente a los que ya no se encuentran entre nosotros. La historia de la Agrupación se ha ido forjando gracias a la entrega, el trabajo, el esfuerzo y la ilusión de muchas personas, hombres y mujeres, durante generaciones. Todo ese caudal, desde Félix Joaquín Fernández Sánchez hasta Julio Valera López, está hoy en muy buenas manos, pues me consta y a la vista está que la Junta Directiva, la Junta de Damas, los nazarenos, los penitentes, los portapasos, estáis desarrollando una labor digna de mérito y elogio.

Antes de terminar quisiera fundir en mis palabras el AMOR A LA MADRE DEL CIELO Y A LA MADRE TERRENA, como en la mar se funde la corriente de un río, como en la madrugada del Viernes Santo se funde la MADRE Y EL HIJO, con la certeza de ese amor con que nos sabemos distinguidos y protegidos y en el que debiéramos sentirnos también hermanados.

Permitirme que me sienta cercano a vosotros; permitirme que ponga a los pies de la SOLEDAD, DOLOROSA y SOLEDAD DE LOS POBRES el ramillete de estas palabras que han salido de lo mas profundo de mi corazón, y la flor recién abierta de nuevo de mi agradecimiento por haberme deparado esta ocasión de compartir con todos vosotros el inicio de este 75 Aniversario plagado de actividades que, sin duda, constituirán un rotundo y sonado éxito.

Que esta emotiva efeméride suponga un nuevo impulso en todos vosotros para llevar a cabo nuevas empresas por la Stma. Virgen, por MARÍA. La empresa, sobre todo, de conocer mejor y poner en práctica a través de Ella el mensaje de nuestro NAZARENO, mensaje de PAZ, de AMOR, de FRATERNIDAD.

Que sigáis ilusionando con vuestra entrega a la Cofradía Marraja, siempre con nuevos proyectos, con una dedicación callada pero eficaz, mejorando cada año todo lo referente a la Stma. Virgen y a sus desfiles procesionales. Os animo a que viváis siempre ese servicio ilusionado.

Mi agradecimiento a todos porque acabáis de concederme el obsequio de vuestra generosa atención y de acogerme, por la misma fe que proclamamos, como uno mas de vosotros.

ENHORABUENA, querida Agrupación de la Stma. Virgen.
¡ FELÍZ ANIVERSARIO !

Muchas gracias
Palabras de presentación de los actos del 75 Aniversario,
pronunciadas por don Manuel Ponce López, Vicepresidente de la Agrupación.
Buenas noches. Ahora si podemos decir que han comenzado los actos de conmemoración del 75 aniversario de la Agrupación, y como dice nuestro Presidente, ya no estamos en la cuenta atrás, sino en el año fundacional.
Cuando la Comisión Organizadora se constituyó, hace ahora un año y medio, se marcó como objetivo realizar unos actos sencillos y bonitos, pero que, sobre todo, quedaran en el recuerdo de los miembros de la Agrupación, de los Marrajos y de los Cartageneros.
Y para ello, trabajamos en la realización del programa de actos que ahora presentamos. Hemos querido tener presente, por necesarios además, a los niños de la Agrupación, Marrajos y Cartageneros. Hemos querido tener presentes a nuestros mayores que tanto amor y sabiduría nos inculcaron a los que ahora aquí estamos. Hemos querido tener presente a todos los procesionistas editando un libro con la, podríamos decir, historia de la Semana Santa cartagenera, a través de sus carteles anunciadores, recogiendo además los aspectos resaltables de ella en cada cartel anunciador.
En fin, unos actos que, como dije al principio, se han proyectado para que queden en el recuerdo de todos nosotros, y que ya sin más preámbulos pasamos a presentarles.
El día 15 de febrero a las 12 horas en la Pza. Juan XXIII, llevaremos a cabo y dedicado a los niños, diversos actos para ellos. Colabora el Grupo Scout "Atalaya" y el Grupo de animación teatral La Murga. Juegos y diversión para los más pequeños.
El día 22 de febrero a las 9,30 de la noche en el Salón de Actos del Colegio Salesianos, tendrá lugar la representación de la obra teatral “Vamos a contar mentiras” de Alfonso Paso, a cargo del Grupo de Teatro "La Caracola".
La Exposición “75 Años de devoción” se llevará a cabo en el Casino de Cartagena, desde el 7 al 21 de marzo, y en ella se podrán contemplar distintas épocas de la Agrupación a través de fotografías, así como ornamentos de las tres advocaciones de la Virgen, como pueden ser, hachotes, vestuarios, coronas, etc.
La presentación del libro “Tras la Soledad: 75 años de Agrupación, procesiones y carteles” tendrá lugar el día 14 de marzo, a las 9 de la noche, en Caja Murcia, y su presentación correrá a cargo del Excmo. Sr. D. Fernando de la Cierva Carrasco, Consejero de Educación y Cultura de la Comunidad Autónoma de Murcia. Como ya comenté con anterioridad, la historia de la Semana Santa a través de los carteles anunciadores de la misma, con los acontecimientos más importantes de cada año.
El día 15 de marzo y en el Campamento Parroquial “Sagrado Corazón de Jesús” en Torre Pacheco, llevaremos a cabo el Día de Convivencia. Pasaremos un agradable día conviviendo y celebrando esta fiesta de cumpleaños, en la que celebraremos la Misa de Hermandad del 75 Aniversario de la Agrupación.
Ciclo de Conferencias, el día 24 de marzo a las 9 de la noche en Caja Murcia se pronunciará la primera de un ciclo de tres conferencias, que lleva por título “La Virgen de la Soledad, por José Capuz, tradición y vanguardia”, por Don Ángel Julio Huertas Amorós, médico y licenciado en historia del arte.
La segunda, en el mismo lugar y a la misma hora será el día 25 de marzo y lleva por título “La Agrupación de la Soledad, 75 años alumbrando el camino” y correrá a cargo de Don Andrés Jesús Jerez Rodríguez, Cronista y Secretario de actas de la Agrupación de la Virgen.
Y la tercera, también en el mismo lugar y hora será el día 27 de marzo, con el nombre de “María, Madre del Nazareno” por el capellán de la Cofradía Marraja y de nuestra Agrupación, nuestro querido Rvdo. Don Francisco Montesinos Pérez-Chirinos.
En el Salón de actos de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales, en el antiguo Hospital de Marina, la Agrupación Musical "Sauces", nos ofrecerá un concierto. Será el día 4 de abril a las 9 de la noche.
El día 10 de abril, a las 10 de la noche, y en la Lonja de Pescados de Santa Lucía, se llevará a cabo una Gala de saetas, con entrega de premios en metálico para los ganadores.
Desde el 7 al 20 de abril, y en el Casino de Cartagena, exposición de la Muestra fotográfica “Soledades”, un recorrido por la Semana Santa de España, a través de carteles y fotos de Hermandades y Cofradías que procesionan esta advocación de la Virgen de la Soledad.
Acto de Homenaje a nuestros mayores, se llevará a cabo el día 10 de mayo, y como ya se ha comentado, pretendemos rendir homenaje a quienes han hecho posible estos 75 años.
Hermanamiento con la Cofradía de la Soledad del Calvario, tendrá lugar el 4 de mayo.
Y esto es todo. Esperamos que todo salga bien con la ayuda de nuestra madre, la Virgen.
Muchas gracias.
Palabras pronunciadas por el Presidente de la Agrupación, Don Julio Valera López.
En primer lugar, permítanme ustedes expresar mi agradecimiento a Don Ginés Fernández Garrido, por haber tenido la deferencia de aceptar ser nuestro pregonero en este momento tan importante para nuestra Agrupación, como es la conmemoración de nuestro 75 Aniversario. Así mismo, quisiera felicitarlo por este maravilloso pregón, que nos acaba de regalar. Amigo Ginés, en nombre de mi Agrupación y en el mío propio, muchas gracias y enhorabuena.
Quisiera agradecer a la Caja de Ahorros del Mediterráneo y a D. Juan José Muñoz, su amabilidad al habernos cedido estos magníficos salones, para que pudiéramos celebrar este Acto. También quisiera darles las gracias a todos ustedes, por su presencia, ya que todo el esfuerzo que hemos hecho para celebrar este acto, y el resto del programa que acabamos de conocer, sería inútil, si ustedes no nos apoyaran con su presencia.
A los Medios de Comunicación, pedirles su apoyo, para que den la mayor difusión posible a todos y cada uno de los actos que tenemos programados para conmemorar este 75 Aniversario.
Por último, permítanme ustedes que les lance, un mensaje de ánimo, a las personas que durante, casi dos años, han venido trabajando en este proyecto, unos pertenecientes a nuestra Agrupación, y otros de fuera de ella, porque hoy se nos ha acabado la cuenta atrás, hoy se levanta el telón, a partir de ahora nos queda lo más difícil, que es poner en escena todo el trabajo que hemos venido realizando.
Solamente le pido a la Virgen de la Soledad, que todo nos salga como lo tenemos previsto y que ustedes lo perciban con el mismo cariño con el que nosotros lo hemos preparado. Muchas gracias.
Seguidamente, y para que cierre este acto, tengo el honor de ceder la palabra a nuestro Hermano Mayor Don José Miguel Méndez Martínez.

©Agrupación Stma. Virgen de la Soledad
Jara, 25 - 30201 - CARTAGENA